El punto de partida: una prueba de campo que generó confianza


La historia comienza con un prototipo: la P5 SMP™ (Super Multi Pass), la impresora híbrida para producciones de gran volumen. En el marco del proyecto de prueba de campo, Arian fue una de las primeras empresas en poner en marcha la nueva máquina en sus propias instalaciones.

«Estábamos, y seguimos estando hoy, muy satisfechos con la ambición que Durst pone en su desarrollo», afirma Stephan Kollegger, CEO de Arian GmbH.

Sobre cómo surgió la asociación beta, Robert Posch, CPO de Arian GmbH recuerda: «Durst se acercó a nosotros con un concepto que nos pareció muy interesante y, en las conversaciones con el equipo, descubrimos que nos gustaría ser el beta site».

La satisfacción con la P5 SMP™ durante la fase de pruebas fue para Arian el impulso decisivo para todo lo que vino después. La máquina convenció por sus altos volúmenes de impresión junto con una gran flexibilidad, alcanzando recientemente un récord de 680 tiradas en 24 horas, más de 28 trabajos por hora en funcionamiento continuo. «Esto demuestra tanto la capacidad técnica de la máquina como la habilidad del equipo de Arian para sacar adelante estos trabajos», añade Posch.



De la prueba a la flota: la automatización como siguiente paso


Lo que comenzó como una única máquina de prueba se convirtió después en toda una flota. Como primera ampliación, Arian incorporó una Durst P5 350 HSi, la impresora UV híbrida para producción industrial. La máquina aportó capacidad adicional y redundancia. Tras varios meses en funcionamiento, Arian decidió automatizar la máquina junto con Durst, para aliviar notablemente la carga de trabajo del personal. Para Arian está claro: la automatización siempre se traduce en más capacidad y potencial para sus propios clientes.

Gran parte de los pedidos de Arian son aplicaciones a doble cara. La DSA (Digital Substrate Alignment) escanea cada pliego y posiciona la imagen on-the-fly para garantizar un registro exacto. Esto reduce los tiempos de preparación y evita a Arian los controles de calidad manuales continuos.



Apostando por el rollo a rollo


Para seguir mejorando el speed-to-market de sus clientes, Arian decidió imprimir desde el rollo siempre que fuera posible. Para ello se instalaron dos sistemas Durst P5 350 HSR, consideradas las impresoras UV rollo a rollo más productivas del mercado. Garantizan un avance de material estable, y además los colores y espacios de color encajan muy bien entre sí.

El equipo se completa con dos Heavy Duty Unwinder, capaces de cargar simultáneamente dos rollos de 500 kilogramos cada uno; gracias al avance de material estable, el operador también puede dejar la máquina sin supervisión. Esto genera capacidad adicional para tiempos de realización de proyectos más cortos.



La ventaja de una flota de un mismo proveedor


Para Posch, una de las mayores ventajas de contar con una flota de un mismo proveedor es evidente: máquinas, cabezales de impresión y tintas están perfectamente coordinados entre sí. Para los clientes de Arian, esto significa una constante fiable en toda la gama de productos, ya sea en campañas o en material publicitario para punto de venta: el color, el tono, el aspecto y el acabado se mantienen iguales o casi idénticos en los más diversos materiales y productos.

«Eso es precisamente lo que define una campaña de éxito: poder mostrar el color de la propia marca de la misma manera en distintos materiales», señala Posch. «Estamos muy orgullosos de haber encontrado en Durst un socio con el que podemos lograrlo de forma fiable».



Lo que viene a continuación


Para Kollegger, este desarrollo aún no ha terminado: «Creo que el futuro cambiará especialmente en el ámbito de la automatización y la robótica. Nuestra ambición es clara: menos máquinas, pero más rápidas, con un mayor grado de automatización. Y, por supuesto, el software también desempeñará un papel enorme, sobre todo en el desarrollo de la IA, donde seguro que aún cambiarán muchas cosas».